La dieta de la longevidad


La entrada de este mes viene por petición de una amiga muchos meses atrás, le dije que escribiría una entrada sobre ello y aunque el retraso es mayúsculo espero que haya merecido la pena.
La relación dieta salud es un binomio que en estos días nadie cuestiona, pero este binomio muchas veces es explotado y mitificado, dotando incluso de poderes al tipo de alimentación que uno sigue. Y no solo hablo de dietas milagro que te hacen perder peso en un corto espacio de tiempo, también tenemos dietas detoxificantes, dietas anticelulíticas, dietas que limpian tu chakra y un largo etcetera de despropósitos. Pero hoy quiero escribir de algo mucho más importante que todas las anteriores, sobre una dieta que aumenta tu esperanza de vida y te permite llegar a edades centenarias en un estado de salud envidiable. Hablo de la dieta que siguen los habitantes del valle del Hunza. Un precioso valle situado en la region Gilgit-Baltistan de Pakistán.

Valle del Hunza (imagen wikipedia)

Según diversos medios de comunicación las gentes que habitan este lugar, también denominado el  oasis de la juventud, tienen una apariencia muy joven (¡a los 35 años aparentan 15!), todos alcanzan edades cercanas a los 120 años, no sufren enfermedades y pueden ser madres incluso a los 60 años de edad. Todas estos magníficos datos son consecuencia de su estilo de vida, ya que se bañan en agua helada de hasta 15 grados bajo cero (desafiando las leyes de la física y todo), practican deporte hasta pasados los 100 años, caminan diariamente y están alejados de toda forma de estrés (en ese maravilloso emplazamiento ¡quién no lo estaría!). Pero este estilo de vida no es único de esta zona y seguramente encontremos otros pueblos o tribus que sigan estilos de vida parecidos. Lo que realmente atribuye efectos saludables y longevos a esta población es su dieta. Según estos medios de comunicación (no pienso darles publicidad), y citando a un médico escocés llamado Robert McCarrison, su dieta es principalmente vegetariana, consumen muy baja cantidad de proteínas y alta cantidad de alimentos crudos (frutas, verduras, semillas de grano (hidratos de carbono), leche y productos derivados. También beben agua de los glaciares, por lo que la pureza de ella puede contribuir a su alta esperanza de vida.
Todo esto y muchas otras cosas se le atribuye a los habitantes del citado valle, veremos si hay gato encerrado. Dejando a un lado el maravilloso estilo de vida y el nadar sobre hielo sólido, me voy a centrar en la dieta que siguen. Como los escritos no me han dado mucha fiabilidad (que le voy a hacer soy un escéptico), he decidido bucear un poco más en la red a ver qué encontraba sobre el tema. No cuesta mucho dar con páginas web (ej.: 1 y 2) que desgranan la dieta de este mágico valle, y rebuscando un poco más encuentras un libro escrito por John Clark, contando sus vivencias tras 20 meses viviendo en el valle. Las páginas web están basadas en el libro, así que digamos que es la fuente original. Según John Clark, los habitantes del valle del Hunza lejos de ser vegetarianos sí consumen carne, lo que pasa es que lo hacen en muy baja cantidad durante el verano donde disponen de frutas y otros vegetales, destacando los albaricoques que le dan todo tipo de uso y secan para su consumo en invierno. La razón del consumo de vegetales crudos es el ahorro de combustible para el verano, misma razón por la que guardan la carne para cuando el clima es más extremo. Resumiendo que en verano tienen una dieta alta en alimentos no procesados de origen vegetal (por lo tanto baja en proteínas) pero en invierno siguen una dieta con importante cantidad de grasas (lácteos y derivados fundamentalmente) y productos cárnicos. Desgranando un poco la dieta vemos que no consumen nada extraño y que su perfil dietético no se aleja de lo convencional en algunas partes del mundo, comen lo que tienen a su alcance, por lo que creo que estas comidas convencionales no pueden ser la razón de su magnífica salud. Quizás sea el gran consume de albaricoques y aceites extraídos del mismo lo que les dota de esa salud, veamos un poco de esto.

El todopoderoso albaricoque

Los albaricoques (Prunus armeniaca) (albérchigos, damascos o chabacanos) son los frutos del árbol del mismo nombre, originario de China y de lo que antiguamente formaba el imperio persa. Su composición es fundamentalmente agua (86%), azúcares (12%)  y micronutrientes. Ni el agua ni los azúcares tienen propiedades milagrosas así que echaremos un ojo a sus micronutrientes. En ellos no destaca ningún componente, es la vitamina C la que se encuentra en mayor cantidad pero no en cantidades muy altas. De momento no encontramos el elixir de la vida. Como del albaricoque también dicen usar su hueso (o semilla), vamos a echar un ojo a ver qué contiene, que yo creo nos estamos acercando. ¡Vitamina B17! Y yo creyendo que solo había hasta B12 y resulta que las semillas de albaricoque contienen vitamina B17. Un vistazo rápido en google y vemos que esta vitamina está relacionada con la cura del cáncer. Pues ya está, ya sabemos que el secreto de los Hunza es esta vitamina que obtienen del consumo de semillas de albaricoque, ¿o no? Vamos por partes y os vais a responder solitos a la pregunta. Lo primero, no existe la vitamina B17, lo que existe es la amigdalina (o laetril), a la que en un principio se le adjudicó propiedades vitamínicas, pero poco después se vio que no era así. Más adelante se vio que era un compuesto tóxico, conteniendo una molécula de cianuro en su composición. Es a este cianuro al que se le ha dado propiedades anticancerígenas y fue por ello por lo que se artificialmente se purificó la amigdalina dando lugar al laetril que se patentó y comercializó en EEUU. Actualmente está prohibido su uso por la FDA, pero en México se usa como anticancerígeno pese a que no se ha podido demostrar su eficacia. Lo que si se ha demostrado es su toxicidad, ya que los efectos secundarios fueron similares a los de intoxicación por cianuro, viéndose agravados por el consumo de vegetales, almendras amargas y altas dosis de vit C (National Cancer Institute). 

¿Será el agua glacial?

Creo que no es necesario extenderme más en el análisis de lo que come la gente del citado valle y no creo que haga falta escribir sobre las no propiedades milagrosas del agua glacial, sus argumentaciones caen por su propio peso. Y entonces, ¿por qué viven tanto los habitantes del valle del Hunza?¿Cuál es su secreto? Pues bien, si has llegado hasta aquí supongo ya te habrás dado cuenta de que las afirmaciones no se sostienen por ningún sitio y si te da por leer el libro que he enlazado anteriormente verás que según John Clark, los habitantes de este valle sufren las mismas enfermedades que el resto de mortales y de hecho su esperanza de vida parece estar entre los 50- 60 años. Pese a que carecen de hospitales y registros de defunción y nacimiento sería fácil obtener una foto en la que aparecieran 7 u 8 generaciones si el mito fuera verdad, algo que nadie ha podido realizar. Otro de los puntos que se destaca es que puede que debido al clima y a los duros trabajos, el aspecto de los habitantes de este valle pueda haberse endurecido, pareciendo mayores de lo que realmente son.  Pero si aún necesitas algo más científico, en esta interesante revisión se explican algunos de los mitos asociados a longevidad extrema y los desmitifican. Pero porque en este valle no existan personas con extrema longevidad no quiere decir que no sea una zona interesante, parece ser que son un pueblo muy alfabetizado y con unas costumbres más desarrolladas que zonas vecinas.

Con este hilo lo que he querido mostrar es como es fácil desmitificar cuando se dispone de tiempo y cabeza, que antes de lucir a los cuatro vientos algo tan increíble siempre conviene cerciorarse y contrastar fuentes. Por supuesto que la alimentación y la forma de vida influye en la salud de las personas, pero una cosa es influir y otra bien distinta obrar milagros.

G DPando

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